oct. 27

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Video 1 (señora con delantal)

Hay movimiento de cámara, un travelling hacia una señora. Al lado derecho de la toma, durante el recorrido, podemos ver pelotas sobre la pared, un conjunto es de pelotas de colores variados y otros de pelotas amarillas. La pared sobre la que están es de color verde olivo y está desgastada. En primer momento la acera gris ocupa gran parte del cuadro. Al lado izquierdo del cuadro se ve rápidamente una caja sobre un diablito y más adelante la instalación de un puesto. La señora aparece en la toma desde el inicio y hasta el final de la misma, en inicio está lejana y ya que avanza el recorrido se acerca más a ella, se ve de cuerpo completo y está al centro de la toma. Ella vista de un delantal rojo con blanco, una blusa debajo de éste, y con patrones en líneas horizontales, así como un pantalón negro. Ella sostiene una caja de mazapanes que, aparentemente, está cerrando. Ella está colocada frente a una puerta perteneciente a la pared verde tiene frente a ella una estantería de dulces, al lado ésta hay una silla plegable color azul y sobre ésta un suéter negro en el respaldo y una bolsa negra sobre la silla. También hay una bolsa negra de plástico a los pies de la señora. El rostro de la seora mira inicialmente a alguien que está fuera del campo de la imagen para después voltear sonriente hacia los mazapanes.

Video 2 (hombre con diablito)

Un hombre camina velozmente llevando un diablito cargado de muchas cajas de cartón. Él va frente al diablito, viste jeans rotos azules, camiseta blanca sin mangas, tennis blancos y una faja negra en la cintura. Detrás de él va otro hombre en bicicleta, viste jeans azules y con camiseta negra sin mangas. A su vez, detrás de ellos va un coche gris. En el inicio del cuadro impera el asfalto de la calle para después ser ocupado por los 3 elementos mencionados En la parte superior del cuadro se ve un edificio antiguo color azul con lonas de anuncios. Al lado de éste un edificio amarillo, también con lonas de anuncios y ligeramente, al fondo, se cuela parte de la fachada de un edificio de piedra. Frente al edificio azul hay una especie de cono de tránsito y al lado un huacal.

Video 3 (señor de espaldas)

Es una toma abierta de la calle. Se ve el asfalto como elemento que ocupa mayor espacio en el cuadro, al final se ve la acera del lado derecho. En la parte superior se ven puestos variados frente a un edificio rojo desgastado. Hay autos estacionados en lado derecho e izquierda. Al fondo se ve parte de una iglesia. También hay personas en la zona de puestos, caminando, parado al fondo 2 mujeres recargadas en un auto. Hay una señora en la zona central de la imagen, de espaldas, ella camina hacia el rumbo de la iglesia. Ella lleva en la mano izquierda una bolsa blanca de plástico y con la derecha jala una canastilla/diablito repleto de cosas. Ella tiene pelo obscuro y cano, corto a la base del cuello y esponjado. Viste una capita verde estampada con motivos marrones, además carga una bolsa cruzada. Viste pantalón y zapatos bajos.

Segundo nivel de lectura de las imágenes.

Dos mujeres mayores, ambas con muchas cosas por llevar al igual que el joven de las cajas. Una señora va en camino, el joven también y la otra parece que está a punto de partir. Los tres comparten el entorno urbano con comercios. Las dos mujeres están enmarcadas por paredes antiguas y desgastadas mientras que el hombre por paredes antiguas pero cuidadas. Todos llevan algo.

La señora del delantal está contenta porque ve a su trabajador hijo pasar mientras ella se ocupa de guardar las cosas de su puesto antes que caiga la tormenta para así llegar a su casa, preparar la comida y recibir a la familia para compartir ese momento. Por su parte, su hijo va velozmente a dejar mercancía y es ahí cuando se encuentra de frente a la mujer de capa verde, ella también va apresurada y tan ensimismada en sus pensamientos y las cosas por hacer, que no nota la presencia del joven que al ir tan cargado y tal velocidad que casi no alcanza a frenar para no chocar con ella. Ella se asusta, lo insulta y sigue su camino velozmente.

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Acuérdate que sin ese permiso no vamos a poder vender en el Caballito a los turistas, no vamos a salir de pobres… JUAN (con sorpresa, interrumpe la letanía de Silvia) ¡Sí cierto! ¡Qué bueno que me recuerdas! Me voy a apurar en la chamba, ya ayer don Paco dejó apuntado lo que hay que llevarle… SILVIA (resentida) ¿A poco se te había olvidado lo del trámite? JUAN (riendo) ¡Ja ja ja! Nocierto jefa, ¿¡cómo crees que se me va a olvidar si me andas muele y muele desde hace quién sabe cuánto…!? SILVIA (le da un zape suave a Juan en la cabeza) ¡Ah, no seas payaso, eh! JUAN (riendo) ¡Ja ja ja! Ay mi jefita, tan inocente, ¡Je, je, je! (deja de reír) Nooo, jefa, pues si yo sé que esto nos sacará de tanta friega, todos los días estamos de aquí para allá y ¿para qué?,tú casi siempre le vendes a la misma gente, ¡Je, je?! Y yo tengo que verle todos los días la cara al don Paco o al que me toque… SILVIA (en tono confiado-desconfiado) Bueno, m’ijo, pues nomás guárdate bien el dinero, no lo vayas a perder sino ¿luego qué hacemos? JUAN ¡Oh, que tú no te preocupes! Yo voy al rato, después de la chamba… INT. BODEGA EN EDIFICIO ANTIGUO Y DETERIORADO EN CALLE REPÚBLICA DE BRASIL – DÍA JUAN está recargado en su diablito esperando le entreguen la mercancía que debe llevarle a su jefe PACO, mientras juega mira la hora y se da cuenta que se está haciendo tarde, se acerca a Iván, el encargado de la bodega. JUAN (amigable) Oye, carnal, ¿sabes si ya estará la merca? Ya se tardó un resto… IVÁN (está ocupado y le contesta un tanto desdeñoso) No, carnal, tienes que esperarte… JUAN se aleja de Iván y regresa a su lugar de espera, mira su reloj en varias ocasiones hasta dirigirse de nuevo a Iván. JUAN (Un tanto molesto) Wey, está cabrón, mi jefe se va a enojar, la bronca es que ustedes se tardan y él me la hace de pedo a mí… IVÁN Wey, ya te dije que te esperes, yo no puedo hacer nada, ni modo, sale cuando sale… JUAN (ya más angustiado) Chale… Después de unos minutos más sale la mercancía, JUAN se acerca a cargar todo velozmente en su diablito. JUAN (hablando en voz alta a nadie en particular) ¡Chingá! Si uno tiene que hacer todo por estos weyes, ¿qué les cuesta entregar? Tienen todo ahí pero nomás se hacen… JUAN sale velozmente de la bodega. EXT. CALLE COLOMBIA – DÍA JUAN camina velozmente jalando su diablito atiborrado de mercancía, en ese camino topa de frente con una mujer en sus 60 años que lleva una canastilla. MUJER (molesta le increpa y le da un manotazo) ¡Ah pero qué bruto! Casi me atropellas, ¡fíjate! JUAN (mira desconcertado a la mujer) Cálmese doña, cálmese… JUAN retoma la. velocidad de su camino. EXT. 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JUAN (en voz alta) ¡Sí, jefa! Ya voy bien carrereado, nos vemos en la noche. SILVIA lo sigue con la mirada, mientras la vecina los ve desde su puesto. NORMA (con tono de chisme) ¡Pues ora!, ¿A dónde va tan apresurado? SILVIA (esquiva la mirada de Norma y sonríe) Pues ya ve que es bien trabajador… NORMA (con mayor intriga) ¿Está malo?, ¿De qué es su cita? SILVIA (siendo esquiva) ¡Ah, mire!, Los mazapanes vienen apachurrados, ¡hombre! NORMA se muestra todavía más intrigada, nota que SILVIA no le quiere revelar la información, asoma la cara fuera de su puesto, luego sale del mismo para acercarse a SILVIA y pedirle que le diga la verdad. NORMA (cercana corporalmente a SILVIA y a modo de susurro) Ya, señito, cuénteme, ¿qué se traen? Yo no le diré a nadie, ya sabe que soy bien discreta, ¡ya ve cuando lo de Pedro nadie se enteró y yo ya sabía todo…! SILVIA (con voz preocupada) Ay, vecina, ¡mejor luego le cuento! No ve que dicen que si uno dice las cosas luego se salan… Pero no se preocupe, mañanita temprano ya le cuento. NORMA (resignada) ¡Pero me cuenta, eh, doñita! No se vaya a hacer “güaje”. SILVIA (aliviada) Sí… NORMA mira a Silvia con ganas de acercarse nuevamente hasta que se decide. NORMA (intrigante) Mire, doñita, yo sé que no me quiere contar ahorita ni nada, pero déjeme decirle algo, yo veo que el Juanito no le responde como buen hijo, usté dice que sí pero la verdad yo veo cómo se ha ido a “chupar” todo lo que gana… SILVIA (desconcertada y molesta) Óigame, vecina, ¿cómo habla así de mi hijo…? NORMA (interrumpe a Silvia) ¡Espéreme!, no se enoje, ya, le voy a decir la mera verdá, la Lupe escuchó que usted se quiere conseguir el permiso para vender en la zona central, quién sabe de dónde lo escuchó pero eso dijo, tons ahora que veo lo que le dijo a Juan pues ya me imaginé… SILVIA (molesta) ¡Esa, Lupe metiche! NORMA ¡Péreme, péreme tantito! No se enoje, nomás déjeme decirle que yo creo que debe hacerlo usted, el Juanito es re distraído, además usted debe asegurarse, ¿qué tal que se le olvida o se le hace tarde?... Nooo, doñita, hágalo usted, deveras… SILVIA (pensativa y preocupada mira a Norma) … No sé… NORMA (entusiasta) ¡Sí! Ande, vaya, yo aquí le cuido el changarro, alcance al Juan y váyase por su permiso, ándele… SILVIA (decidida, emocionada y nerviosa, quitándose el delantal y tomando su suéter y su monedero) ¡Bueno! Ahí le encargo, por favor, espero no tardarme… NORMA (animosa) No se preocupe, yo le recojo el changarro, ya al rato pasa a mi casa por sus cosas… SILVIA (emprendiendo el camino y contenta) ¡Gracias, gracias, Normita! INT. BODEGA – DÍA SILVIA llega poco después que JUAN a la bodega, lo busca entre los demás cargadores hasta que lo encuentra y corre hacia él. SILVIA (agitada y un tanto mandona) ¡Hijo, hijo! Dame el dinero. JUAN (desconcertado) ¿Qué haces aquí, jefa?, ¿para qué quieres el dinero? 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Se cruzan las voces de JUAN y SILVIA, ella preguntando y él diciendo que no lo encuentra, en ese momento Juan recuerda el encuentro con la señora que le insultó y piensa que puede haber sido el momento en que haya tirado el dinero. JUAN (preocupado y apenado se toma la cara) Chale, jefa… Creo que se me cayó… SILVIA (enfurecida y decepcionada, con lágrimas en los ojos da pequeños golpes a Juan mientras le reclama) ¿Cómo que se te cayó?, ¡ya ves!, ahora ¿qué vamos a hacer? Era lo ahorrado, ¿de dónde lo voy a sacar ahora el dinero?, ¡Era nuestra oportunidad! Ahora tenemos que esperar 3 años y además volver a ahorrar el dinero! JUAN (consternado, triste mira a su madre) ¡Perdón, jefa! No fue a propósito… SILVIA (sollozando) ¡Ay! ¿por qué no lo hice yo?, ¿por qué te pedí que fueras tú? JUAN, sumamente triste, sólo mira a su madre sin decir nada. EXT. TIENDA DE ABARROTES, ACERA – TARDE NOCHE JUAN está sentado en la acera junto con otras personas que se encuentran bebiendo cervezas frente a una tienda. JUAN (entre sollozos le habla a uno de los hombres que está bebiendo con él) No manches, carnal, le fallé a mi jefa, ‘ora ni cómo pararme por la casa… INT. CASA DE SILVIA – NOCHE SILVIA está calentando su merienda, solloza, le salen unas pocas lágrimas, su rostro muestra tristeza, toma su taza con café, coloca en un platito un pan en forma de concha y se sienta a la mesa. SILVIA (con la mirada gacha, viendo su café, se dice para sí misma con voz desesperanzada) Qué ilusiones se hace uno… SILVIA va a tomar su concha para comerla con el café, en ese momento siente que hay algo debajo del plato, lo levanta y mira que el dinero está ahí doblado, inmediatamente lo agarra, lo extiende, lo cuenta y es cuando nota que era el dinero que le había dado a Juan.
  • SECUENCIA (sacada de la frase “Creo que la regué, no era por ahí”) Ext. Día. Explanada en Centro Histórico, CDMX. Juan camina velozmente con el diablito cargado, se le ha ocurrido cortar camino por la plaza que siempre está vacía, comienza a cruzar por ella y nota que hay un evento y la poca gente que había se convierte en multitud muy rápidamente, cada vez es más difícil caminar entre la gente y dice en voz baja “Chin, creo que la regué”. Con el diablito golpea sin intención a algunas personas, ve los puestos con comida, se soba la panza en señal de hambre, para en uno de los puestos para comer algo rápido pero hay micha gente y la persona que atiende le dice que espere. Juan mira su celular , ve que es tarde, decide no comer y trata de salir del lugar, otra vez ente el gentío empuja y golpea sin intención con el diablito a algunas personas, Juan sigue su camino, levanta el diablito para evitar seguir golpeando a la gente y en ese momento golpea a un hombre, se “hacen de palabras”, parece connato de pelea, finalmente no se da la pelea y logra salir de la plaza y sigue su camino.
  • -Juan se encuentra en cuarto. Es un espacio pequeño de paredes pintadas de azul, tiene una pequeña ventana por la que el cuarto es alumbrado por un foco de luz blanca, se mira al espejo y escucha la voz de su madre que le llama. -La calle Colombia es el lugar habitual de venta de Silvia (mamá de Juan), es de mañana y la calle está todavía con poco tránsito. Hay comerciantes que están instalando o abriendo sus negocios para la actividad de hoy.
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