jul. 5

Background/Situación

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ENCUADRE 1

El pesar al caminar de la mujer tal vez se deba a una fatiga física y emocional. Avanzar se vuelve más denso porque la mujer carga todos los pesares de su experiencia de vida: un matrimonio fallido, la muerte de la madre y el padre, la desilusión y desesperación de ver en su hija una vida repetirse en su cotidianidad sin ningún atisbo de algo diferente e incluso mejor. Su mirada cansada denota una derrota casi absoluta, como si no quisiera continuar el camino pero la inercia de la vida es la que la hace seguir. El andar de la mujer es reflejo de un cansancio existencial. La mujer se ha cansado de vivir. La vida es mecánica y sólo el continuum es lo que prevalece. La mujer del paso quejumbroso se llama Hortensia. Ella nació en Hidalgo pero ha vivido en la ciudad de México por casi dos años. Tiene 47 años, se casó y tuvo una hija, pero su esposo no la valoró, aunque no la golpeaba, la agredía con ofensas hasta que decidió abandonarlas a ambas. Sus padres estuvieron enfermos mucho tiempo y ella como hija única los cuidó hasta la muerte, primero de su padre y luego de su madre, con ésta última, Hortensia resintió el paso de los años y de una vida notoriamente gris. Hortensia y su hija se mudaron a la ciudad luego de que sus padres fallecieron, se alojan en un pequeño cuarto con baño y cocina en la colonia Guerrero, el cual rentan a la semana pues los ingresos son limitados. Es una mujer muy solitaria. Como madre, Hortensia es muy dedicada a su hija Monserrat, quien tiene 16 años y debido al traslado de Hidalgo a la ciudad, no ha ingresado al bachillerato, sólo ha concluido su secundaria, aunque es responsable, no es muy entusiasta y al igual que su madre es callada y solitaria. Hortensia no pudo estudiar mucho en su juventud por los padecimientos de sus padres pero sabe muy bien leer y escribir, además es muy hábil con las cuentas. Cuando fue joven, antes de casarse, leía muchos cuentos y llegó a escribir algunos. Llegó a participar en su comunidad, allá en Hidalgo, como cuentacuentos, lo que le producía mucha alegría y optimismo. Pero con el paso de los años, los malos tratos y las pérdidas, materiales y afectivas, poco a poco le han ido robado el deseo por ese hábito.

Cuando Hortensia y Monserrat llegaron a la ciudad, un pretendiente de la juventud de Hortensia de nombre Ignacio, las ayudó a ella y su hija a encontrar un lugar para vivir y un empleo. Aunque ellas ignoran a qué se dedica él, Hortensia confía en Ignacio, quien la estima, aunque ya sin el deseo de juventud.

Luego de instalarse, Hortensia comenzó a trabajar en una tienda de ropa donde debe limpiar y acomodar la mercancía, con lo que gana puede pagar la renta y la comida de ella y su hija, pero a penas le alcanza, por eso mismo, no ha podido inscribir a Monserrat a una escuela.

 

ENCUADRE 2

La mujer de la bici tiene una historia frecuente. Es una joven que tiene una madre soltera y un hermano menor al cual ella tiene que recoger en la escuela. Por eso anda en bici y sin preocuparse por dónde. Las 4 mujeres son famila. Las dos mujeres mayores son madre e hija. La mujer más joven es la madre de las 2 pequeñas que las acompañan. Son mujeres despreocupadas. Por eso no les importa que las pequeñas vayan tras ellas en una ciudad tan peligrosa y fascinante como CDMX. Han ido al centro para comprar cosas para el festejo de una de las niñas: quizá una comunión o unos tres años, deben ser Por ello católicas. Este interés por festejar a una de las pequeñas contrasta con el descuido en su andar. Tal vez se debe a que no fue un embarazo muy bienvenido. Quizá no fue el momento oportuno y mucho menos si sus ingresos son limotados. Aunque np tanto pues van a echar la casa por la ventana para celebrar algo que tal vez ni creen con devoción, sólo por costumbre. Como el hecho de que una mujer tenga hijos para poder realizarse. Finalmente las últimas dos mujeres. Madre e hija. No tienen buena relación. Ss rostros miran hacia abajo y no se comunican entre ellas. Tal vez el carácter más conservador de la madre choca con la aspiración a libertad adolescente de la hija cuyo lema es: hago lo que quiero cuando quiero. Hasta que mamá me mande. Los hombres efímeros que pasan son un padre y su hijo. Hay un lazo entre ellos. Lo sujeta de la mano porque conoce la inseguridad de la ciudad, del espacio que transitan.

La mujer de la bici se llama Joana. Tiene 23 años y concluyó su bachillerato. Le gusta mucho el deporte y le gustaría estudiar algo así pero debido a su sitiaicon familiar no tiene el tiempo ni los recursos. Trabaja medio tiempo en una empacadora. Su hermano menor tiene 12 años y entró a la secundaria. Su madre tiene 48 años y es secretaria en una clínica privada. Trabaja de 9 a 6 de la tarde en la zona sur de la ciudad pero ellos viven en el centro de la ciudad. El trabajo de Joana está muy cerca del centro así que se mueve con frecuencia en su bici. Joana no tiene pareja pero salió hace poco de una relación de muchos años porque su pareja consumía drogas y a ella eso no le gustó así que se está dando un tiempo para ella.

 

ENCUADRE 3

La joven tomó su tiempo para arreglarse. Quizá tuvo o tiene una cita con alguna amiga, amigo o alguien que le atrae. Por eso su andar y gestos son relajados sin ser pesados. Luce serena. Su vida, pese a la ciudad y sus males, es una vida satisfactoria. No tiene hijos aunque quizá sí una familia que la proteja y la espera. Que la quiere.

 

ENCUADRE 4

Esta mujer madura quizá pertenece a un estrato económico limitado porque la ropa que lleva le queda grande. O quizá padece algún mal que la hace lucir muy delgada y algo pálida. Debe ser una mujer muy fría porque se distancia de las personas y evita hacer contacto. Tal vez sufre o sufrió mucho a lo largo de su vida. Tal vez no tenga hijos pero quizá sí una madre que está muy enferma y ella debe cuidarla. Eso la fatiga y harta.

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  • SINÓPSIS CUANDO LAS FLORES SE MARCHITAN Hortensia es una mujer madura, proviene de una pequeña y humilde localidad del estado de Hidalgo, tiene una hija de 13 años, llamada Margarita, quien sufre un padecimiento médico. Hortensia se encuentra sola, no conoce a nadie en la ciudad. El único objetivo de Hortensia es cuidar de su hija y que ambas puedan sobrevivir en la inmensa Ciudad de México. AMBIENTE Noche, humedad (ha llovido), hay viento, está fresco. El cielo está despejado, la luna está llena y luminosa. Hay una serie de sonidos constantes que al ser tan continuos, no se perciben, son parte del ambiente (coches circulando a lo lejos, grillos). LUGAR Ciudad de México, septiembre 2019. SECUENCIA 1 (De primer plano a plano medio y luego plano largo, en ángulo normal y cenital). Encuadre: Hortensia mujer de unos 48 años, tez morena, ojos café oscuro, mirada profunda, fuerte, respiración agitada, oculta tras unas maderas viejas y húmedas, le sudan las manos, está quieta por completo, no se mueve. La mujer quiere moverse pero lo único que se mueve es una oleada de sus propios pensamientos: H: ¿Qué hacen los policías en ese lugar? ¿Qué contienen estos paquetes? ¿Será que Martín me metió en algo chueco? Encuadre: Manos de la mujer, sudorosas, cargando una maleta oscura. La mujer en soliloquio trata de comprender lo que le ocurre a través de una angustiante y hermosa analogía: flores marchitándose, pudriéndose, secándose, ahogándose, luego de haber florecido y visto la inmensidad del cielo azul, luego de la lluvia que les permitió crecer...la muerte, lenta, desgarradora. H: Las flores, como las mujeres, se marchitan, las pisan, las arrancan, las queman, las matan. SECUENCIA 2 (De plano general a plano medio, en ángulo normal) Encuadre: Hortensia de pie a mitad de un edificio antiguo, abandonado, de estilo colonial, majestuoso y terrorífico a la vez. Encuadre: Hortensia subiendo las frías, oscuras y húmedas escaleras, tiene miedo. Lleva consigo una maleta oscura, pesada pero transportable. Encuadre: en contrapicado, el edificio, las escaleras y el último piso. En ese momento escucha un portazo y pasos rápidos que suben tras ella, sin pensarlo, busca donde esconderse.Oye gritos, advertencias e insultos entre cuerpos policiacos y lo que parece ser unos hombres armados, quizá los destinatarios de los paquetes que ella debía entregar. Como culminación de ese momento suenan detonaciones de balazos. Encuadre: Hortensia, buscando escondite, girado la cabeza y la vista para advertir el peligro, sujetando con firmeza la maleta, abrazándola. La cámara en movimiento. Respiración agitada. SECUENCIA 3 (Plano general a plano medio y a plano conjunto, ángulo de contrapicado a normal) Encuadre: Edificio de departamentos, el último piso, tanques de gas, tendederos de ropa, antenas de cable, lavaderos, tinacos. Un cuarto con baño, la luz encendida, es de noche, está fresco, huele a humedad, se escucha el viento soplando. Una mujer joven recostada en un catre, y a su lado una mujer madura y un hombre joven. SECUENCIA 4 (Plano medio-conjunto en ángulo normal) Encuadre: Dos mujeres hablando entre la puerta del cuarto, un hombre joven cerca de ellas con un celular en uso. Mientras tanto, Dalia cuida a Margarita, en tanto que Martín hace los arreglos necesarios para la entrega de los paquetes y conseguir el tanque de oxígeno. Le da instrucciones a Hortensia sobre cómo llegar a una dirección y sobre cómo realizar la entrega. Hortensia está concentrada y se apresura, sale del edificio y se dirige a la calle para llegar a la dirección que Martín le ha dado. M: Entonces, atraviesas la Plaza de Santo Domingo, cruzas República de Brasil, caminarás 2 calles, sigues derecho y verás un edificio grande, viejo, entras, subes las escaleras, llegas al último piso, verás luz y allí haces la entrega, no hagas preguntas, no hables con nadie. H: Sí, lo haré. Muchas gracias. Doña Dalia, le encargo a mi Margarita. Encuadre: Hortensia sale de prisa, la cámara la toma de espalda. Gira y toma a Dalia y Martín, y gira para tomar el cielo nocturno de la ciudad. SECUENCIA 5 (Plano conjunto-medio, en ángulo normal) Encuadre: Hortensia, llorando desesperadamente. Encuadre: Hortensia sale del cuarto, busca a Dalia. Encuadre: Hortensia y Dalia de frente, Hortensia le cuenta, entre gemidos dolorosos lo que sucede, Dalia inexpresiva, llama a su hijo. H: Doña Dalia, Doña Dalia. D: Sí, qué pasa. H: Doña Dalia, mi Margarita, está muy mal, su tanque se agotó, está muy mal, se me muere, ¡Ayúdeme por favor, se lo suplico! D: mmmm déjeme ver. ¡Martín, Martín, ven paácá! Encuadre: (de plano medio-conjunto a primer plano) Martín, un hombre joven, se aproxima a ellas, escucha la historia de Hortensia en voz de Dalia, barre con la mirada a esa mujer humilde y llorosa, tuerce la boca como pensando ¿Qué puedes hacer? Para luego esbozar una sonrisa maliciosa y pedirle que le haga un encargo y así poder ayudarla con su pena. Sin pensarlo siquiera, Hortensia acepta. M: ¿Qué pasó? D: Pues acá Hortensia, su hija está grave, necesita oxígeno para poder respirar. M: mmmm D: ¿Crees que puedas ayudarle? M: Pues la mera verdad no sé cómo...tal vez puedas entregarme un paquete, pero tienes que hacerlo bien, no me gusta que me fallen. H: Lo que sea, hago lo que sea, pero por favor, por el amor de Dios, ayúdeme, mi niña se me muere. M: Ta bueno Encuadre: Martín le entrega una maleta a Hortensia. Ella la toma. M: Ten, allí adentro está el paquete que debes entregar, no lo pierdas, es muy importante, no lo vayas a revisar tampoco, tú sólo lo entregas y punto, así tu hijita estará bien. H: Claro, no se preocupe, yo hago todo como me diga, sólo ayude a mi Margarita. SECUENCIA 6 (Plano primer-medio-conjunto, ángulo normal y picado) Encuadre: una mujer joven, de nombre Margarita está recostada en un catre, está inquieta, su pecho chifla, se agita y en su rostro comienza a dibujarse un temor abrumador. Encuadre: Hortensia se aterra, se acerca a su hija, intenta aliviarla. Mira el tanque de oxígeno que Margarita requiere, su mirada es aún más angustiosa y desesperada. El tanque se agotó hace dos días y lo peor que si Margarita no lo utiliza puede ser fatal. A Hortensia la recorre un escalofrío y angustia terribles sólo de pensar en eso. Su desesperación se agudiza porque hace cuatro días se quedó sin trabajo, luego de 4 meses. Ella trabajó como afanadora en una bodega de mercancía en el centro de la ciudad. Llegó a la ciudad de México hace poco más, porque en su pueblo, allá en Hidalgo, la clínica no cuenta con lo necesario para atender a Margarita, además Hortensia, no tiene alguien a quien recurrir, muchos de sus parientes fallecieron, los asesinaron o se fueron a probar suerte -aunque la muerte es más segura- a Estados Unidos. Encuadre: Hortensia está sentada junto a su hija en un banco, coloca sus manos suavemente sobre la frente de su pequeña, intentando consolarla, darle alivio. Le da un beso en la frente, con los ojos llorosos. Encuadre: Hortensia se levanta, comienza a caminar de un lado al otro del cuarto, se detiene, mira por una pequeña ventana, en el filo de ésta, hay una maceta con flores, de fondo el cielo nocturno citadino, con pocas estrellas, pero despejado tras la lluvia de septiembre y la atraviesa una voz en off...en close up y como toma simultánea, una lágrima rueda por la mejilla de Hortensia y una gota, del rocío de la lluvia, cae de la flor de la maceta que mira. Hortensia es sólo una florecilla, que no tuvo muchas posibilidades de florecer, porque nació en una tierra quemada. Una tierra agotada, cuya tierra está inservible, desnutrida. A pesar de ello creció, sin mucho esplendor, pero logró florecer en tierra inhóspita. Su vida se reduce a existir, a intentar sobrevivir, evitando marchitarse. Las flores y la tierra maldita, florecen pese a todo, y aún así las pisotean hasta verlas marchitas.
  • Un día martes por la tarde en en centro de la Ciudad de México, es uno de los últimos días de verano, ha llovido y el viento sopla fuerte y es frío, las primeras hojas del los árboles cayendo, anuncian la llegada del otoño. Hortensia camina por las calles del centro, se aproxima a calle de Violeta, en la colonia Guerrero, sube unas largas y estregas escaleras, abre la puerta y tras cerrar escucha a su hija con voz baja y debilitada. Los ataques de asma se intensifican sin el tratamiento adecuado. Hortensia posa su mano sobre la cabeza de su hija y sale de su rostro una ligera sonrisa, como para animarla, su hija intenta lo mismo pero así como llega el gesto, así mismo, se esfuma. Ya ha oscurecido, Hortensia no ve mejoría en su hija y su angustia crece porque hace 2 días, luego de 3 meses, la han corrido de su trabajo, ya no le queda dinero y no ha conseguido un empleo tras un largo caminar por las calles de la ciudad. De pronto, alguien toca la puerta, es su arrendadora quien le recuerda que en 3 días debe pagar la renta o tendrán que salirse cuarto. Hortensia, apenada y temerosa, le cuenta a la mujer la situación en que se encuentra, la mujer, aunque un tanto indiferente, le dice que intentará echarle la mano. La mujer le grita a su hijo, quien vive con ella, en uno de los departamentos principales del edificio. El hijo, quien es un hombre joven, escucha en voz de su madre la historia de Hortensia y una solicitud de ayuda. El joven le dice que lo único que puede hacer es entregar unos paquetes urgentes a distintas personas cerca del centro de la ciudad. De inmediato Hortensia acepta, pero insiste en que la mujer cuide a su hija mientras ella hace las entregas. El joven le pide a su madre que se quede y que cuide a la hija de Hortensia, la mujer accede, aunque no de muy buena gana. Hortensia y el joven bajan hasta una bodega del edificio, él saca varios paquetes, están cerrados y ligeramente pesados. Le da 5 de ellos a Hortensia en una maleta de mano. Ella le pregunta ¿qué son? a lo que el hombre no responde, sólo hace un gesto como diciendo "no es tu asunto". Hortensia toma la maleta y un papel donde le ha escrito las direcciones de entrega. Hortensia sale del edificio y mira la primera dirección, se aproxima y mientras camina se pregunta si no se tratará de algo raro, una entrega tan tarde resulta muy sospechosa, pero también piensa en su hija y el medicamento que requiere, así que continúa avanzando. Está en la calle señalada, mira buscando el número del edificio, lo encuentra, es muy alto y oscuro, parece abandonado, la puerta está entreabierta, se mete y observa que en lo más alto hay una luz encendida, la indicación del papel señala que la entrega se hace en el último piso, sube con cuidado las escaleras pues con la lluvia y la oscuridad no quiere caer. Llega a la puerta donde sale la luz, toca sin pronunciar palabra, un hombre maduro le abre la puerta, la mira de arriba a abajo, Hortensia saca el paquete y se lo da al hombre, todos los paquetes son iguales. Está un poco asustada por las dudas que tenía mientras llegaba a ese lugar, el hombre luego de recibir el paquete le hace un gesto malicioso y esboza una sonrisa. Hortensia da la vuelta y se dirige hacia las escaleras, no voltea sino hasta que escucha la puerta cerrarse. Baja un poco a prisa las escaleras con cuidado de no caerse. En ese momento se escuchan murmullos en la calle, ella está a punto de bajar hacia la planta baja cuando de pronto unos 8 policías armados entran y suben a toda prisa las escaleras, Hortensia alcanza a ocultarse tras unas maderas viejas y húmedas que están en el piso donde se quedó y mira subir a los policías, escucha gritos y disparos una vez que han llegado al último piso, eso la hace confirmar sus sospechas: esos paquetes y esas personas no son de fiar. Hortensia sólo desea ir de vuelta con su hija, pero arriba aún hay policías y están persiguiendo a algunos hombres. Hortensia alcanza a ver por un hueco de las maderas la calle y hay varias patrullas y policías afuera. Se pregunta ¿cómo salir de allí? ...
  • Conflicto 1 Hortensia con su arrendadora desesperada se pregunta qué hará para ayudar a su hija, la mujer le grita a su hijo. Conflicto 2 Hortensia hablando con el hijo de su arrendadora, pregunta qué son los paquetes y no hay respuesta. Conflicto 3 Hortensia dentro del edificio entregando el primer paquete lanza una mira cuestionadora y el hombre sonríe con malicia. Conflicto 4 Hortensia oculta tras las maderas se pregunta cómo salir de allí, y sólo siente angustia. Conflicto 5 Hortensia oculta en su imaginación piensa dejar los paquetes, salir del edificio e ir con su hija, pero el hijo de la arrendadora la interpela y pregunta por los paquetes, ella responde con voz baja que se los han robado y agacha la mirada.
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